miércoles, 9 de julio de 2008

Bahamas, un paraíso caribeño

Bahamas es un dilatado paraíso de islas, islotes y cayos, que se extiende a lo largo de 1.200 kilómetros en el mar del Caribe, desde los confnes del sudeste de la península de Florida hasta las cercanías de la costa cubana.


Bahamas consta de un archipiélago de unas 700 islas e islotes y de casi 2.500 cayos y rocas que se prolongan a lo largo de 1.200 kilómetros desde la punta sudeste de Palm Beach en Florida, Estados Unidos, hasta una punta del extremo este de Cuba. Las Biminis, el grupo de islas más occidentales, están a 97 kilómetros al este de Miami, Florida.
Sólo están habitadas unas treinta islas, y en ellas se pueden disfrutar de sus playas con un sol casi eterno, así como realizar el mejor buceo del mundo.

El archipiélago está formado por largos y planos arrecifes de coral y algunas colinas de escasa altitud con cimas redondeadas. El 9% de la superficie de esta extensa cadena de islas se ha declarado parque nacional. Los arrecifes coralinos atraen a gran número de turistas.
El 12 de Octubre de 1492 Cristóbal Colón arribó por primera vez a tierras americanas en la isla de Guanahaní, actual San Salvador (también conocida como Watling). Ésta formaba parte de un archipiélago que los españoles bautizaron como Islas de Bajamar, de donde procede su denominación actual.

Estas islas estaban habitadas por los indios arawak o lucayans, una tribu de caribes que en apenas un cuarto de siglo fueron exterminados por los conquistadores al utilizarlos como esclavos y al contagiarles enfermedades por ellos desconocidas. Como legado, vocablos como canoa, barbacoa o caníbal han pasado al español.


Tras el abandono de las islas por los españoles en el siglo XVI, pasaron a ser refugio de piratas. En 1648 los británicos se convirtieron en los definitivos dueños del archipiélago, con la llegada de los primeros colonos, arribados a Eleutheria como refugiados por motivos religiosos. Este control se reforzó cuando el rey inglés Carlos I incluyó a estas islas bajo su mando.

En 1776, durante la guerra de Independencia norteamericana, Nassau fue ocupada durante poco tiempo por las fuerzas navales americanas, tras lo cual capituló ante los españoles, que retuvieron las islas hasta 1783, cuando por un tratado volvieron a la Corona inglesa. Coincidiendo con ello, los fieles a Reino Unido huyeron de las colonias americanas tras la victoria de los independentistas y se establecieron en Bahamas, adonde importaron el sistema de plantaciones de algodón, pero la abolición de la esclavitud en 1834 les impidió seguir compitiendo con las plantaciones de Estados Unidos, donde la esclavitud todavía existía.
Progresivamente se agotaron los nutrientes del suelo. El resultado fue una decadencia tanto en la economía como en la población, que además se vio diezmada por una epidemia de cólera. El resurgimiento tendría lugar durante el periodo de la ley seca en Estados Unidos (1920-1933), cuando los distribuidores ilegales de ron las tomaron como base idónea desde la que pasar alcohol de contrabando hacia los Estados Unidos.
En 1964, el Reino Unido garantizó la autonomía interna de las Bahamas. Más tarde hubo enfrentamientos entre los partidos políticos dominados por blancos y negros hasta que el Partido Liberal Progresista (PLP), de mayoría negra, se hizo con el control del gobierno en las elecciones generales de 1967. Su dirigente, Lynden O. Pindling, se convirtió entonces en primer ministro.

La independencia se consiguió el 10 de julio de 1973. Pindling se mantuvo en el poder desde el principio de la década de los setenta hasta la década de los ochenta, pero el desempleo crónico y las acusaciones de corrupción del gobierno finalmente disminuyeron su apoyo.
En agosto de 1992, el Movimiento de Libertad Nacional ganó las elecciones parlamentarias y Hubert Ingraham se convirtió en primer ministro. Fue reelegido en 1997.

Cultura

Para entrar en contacto con la esencia de la verdadera cultura bahamense hay que alejarse de los principales centros urbanos, como Freeport o Nassau, más americanizados, y dirigirse a las zonas rurales, islas y cayos más alejados del bullicio urbano.

La manifestación cultural más destacada en Bahamas es la música, de la que han creado diversos géneros como el goombay, una mezcla de calypso, soca y canciones populares inglesas; y el down-home, un ritmo propio de las clases obreras que se toca con guitarra, acordeón y la criba, hecha de vainas del árbol poinciana.

Aunque la mayor parte de la población es protestante, las creencias tradicionales de los antiguos esclavos están muy arraigadas entre la población de color, como el obeah, un conjunto de ritos animistas parecidos al vudú haitiano y a la santería cubana.

Nassau

Situada en la orilla norte de la isla de New Providence, Nassau, la capital y principal puerto de las Bahamas, es un centro turístico mundial. Conocida por su agradable clima, sus hermosas playas y su vegetación tropical llena de color, Nassau sobresale como destino turístico para el descanso y la diversión.

Aparte de los atractivos naturales de la ciudad, hay una serie de puntos destacados, incluidos un par de fortines del siglo XVIII, la sede del gobierno del siglo XIX y la catedral de Christ Church. Los jardines Ardastra, con sus curiosas plantas tropicales; los jardines marinos locales; y Jumbey Village, una reproducción de una comunidad de las Bahamas del siglo XVIII, son también conocidas atracciones.
En Bay Street se encuentra uno de los principales centros de venta libre de impuestos del mundo.

Al entrar en Nassau (que debe pronunciarse Naso si pretende evitar que todos le miren como a un oligofrénico) es común pensar que se está en una ciudad colonial provinciana levantada al gusto inglés. El puritanismo protestante, tan soso en su arquitectura, se ha suavizado a base de pintar las paredes de las casas antiguas en blanco y rosa como si fueran un helado de nata y fresa, pero los escasos elementos ornamentales pertenecen al más puro estilo simplón que allí se cultivó en los trescientos veinticinco años de dominación británica.


Andros

Andros es la mayor isla de las Bahamas, pero en realidad es un archipiélago de unos 160 kilómetros de longitud atravesado por varios canales estrechos. Posee un lago de agua dulce y el único río de las Bahamas, el Goose. La isla está densamente arbolada, y la madera es el producto que más se exporta.

El bosque primitivo es tan imponente que los isleños aseguran que se encuentra habitado por duendes de ojos rojos llamados chickcharneys, quienes atacan a los que tienen la mala fortuna de toparse con ellos. La costa este tiene escasos signos de civilización: chozas destartaladas por los alrededores, así como coches y frigoríficos oxidados.

Andros no es un lugar muy turístico, excepto para aquéllos a quienes les apasione bucear entre arrecifes de coral, u observar las distintas especies de aves de la zona. La mejor playa es Somerset Beach, y en Red Bay, al norte de la isla viven los descendientes de los indios Seminole, famosos por su preciosa cestería.

Grand Bahama

Grand Bahama es el segundo destino más popular en las Bahamas. Aparte del juego y las tiendas libres de impuestos, la isla tiene encantos naturales que hacen que el viaje merezca la pena: playas de arena fina, gruesos bosques de pinos cubanos y abundante vida salvaje.

La principal ciudad de la isla, Freeport, es un moderno lugar con poco encanto caribeño. Situado al oeste de la costa sur, Freeport alberga el Rand Memorial Nature Centre, con muestras de horticultura y senderos naturales. El Garden of the Groves es un exuberante jardín con más de cinco mil especies de plantas exóticas traídas de todos los lugares del mundo.

Los jardines también cuentan con el Museo Grand Bahama, dedicado a la historia de la isla desde los tiempos de los Lucayans. El Parque Nacional de Peterson Cay, situado al este de Freeport, es de gran belleza y resulta perfecto para la práctica del buceo y el submarinismo.

Long Island


Prácticamente sin explotar por el turismo, Long Island es el lugar más pintoresco de las Bahamas. Las olas del Atlántico chocan contra los acantilados de la costa. Las bahías de aguas poco profundas se encuentran en la costa oeste. En el interior abundan los árboles de bananas y las mazorcas de maíz.


Cat Island

Es el lugar de las Bahamas menos afectado por el turismo. Sus habitantes aún practican las creencias obeah y la medicina tradicional, así como la elaboración de su propia cestería. Playas de arena fina recorren toda la costa del Atlántico, mientras que la costa oeste está llena de calas con abundantes peces.

Pantanos, mangles, maleza y árboles de caoba pueblan el interior de la isla. La ciudad de New Bight, en la zona sur, fue originariamente un asentamiento de esclavos libres a principios del siglo XIX. Entre los monumentos de mayor interés, destaca la iglesia católica de Holy Ebenezer, una de las creaciones arquitectónicas del sacerdote anglicano llamado Padre Jerome.

Jerome también diseñó la Ermita del Monte Alvernia, fusión de la cultura celta y mediterránea, situada en lo alto de la colina con unas escaleras de piedra que acceden al lugar. Al norte de la ciudad se encuentra Armbrister Creek, una pequeña bahía llena de mangles perfecta para explorarla en canoa.

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